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El Ferroceno (Fe (C5H5)2, Diciclopentadienilhierro), es un complejo orgánico, no saturado, formado por un Ion Fe3+ unido a dos aniones de ciclopentadienilo, que rodea, atrae y cataliza los átomos de hidrocarbonos (HC) hacia su núcleo, alineándolos con el carbono y el hidrógeno, aumentando el rendimiento energético del combustible que utilizamos.
Los componentes orgánicos retenedores y reguladores de calor del ferroceno facilitan la explosión, debido a que energiza una mayor mezcla de combustible-oxigeno, produciendo un aumento de calor al interior de la Cámara, dispersándolo en partículas de vapor más pequeñas para incrementar su reacción exotérmica y aumentar el octanaje de 0,4 a 1 punto, provocado por una mayor quema del combustible, superior al 90% en su peak energético, obteniendo por resultado una combustión más completa.
En los peak energéticos, el combustible electromagnetizado y volatizado por las moléculas inestables del ferroceno, atrapan mas del 95% de las partículas incandescentes volátiles oxidantes y nocivas para el medio ambiente, quemándolas al interior de la cámara, reduciendo drásticamente desde un 50% a 70% los gases de efecto invernadero como son Hidrocarburos (HC), Monóxido de carbono (CO), Oxidos de Nitrógeno (NOx) y otros que aportan al calentamiento global del planeta, su resultado final será una combustión más limpia.
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Pasada la acción comburente, el 5% de sus moléculas restantes se estabilizan, para formar una pequeña capa milimétrica protectora calórica de color café anaranjado que van depositándose sobre las cubiertas metálicas, impidiendo que depósitos extraños se alojen sobre ella, otorgando una mayor vida útil a todos los componentes en la línea de combustible, como son pistones, cilindros, asientos de válvulas, inyectores, etc. Adicionalmente otorga un valor agregado en la protección de los sistemas de enfriamiento y agua, al impedir el paso de calor al exterior de la Cámara de Combustión, disminuyendo sus costos en mantenimientos preventivo y correctivo. |